domingo, 7 de octubre de 2012

Darling


(Desi ^-^)

-Después del cumpleaños de Lara no te volví a ver. John, estaba a mi lado y mis padres parecían estar de acuerdo. Un día Mick me preguntó por ti cuando John vino a verme y no pude aguantar mucho las lágrimas, John agarró mi mano y me dijo "estoy aquí, contigo", eso me dio las fuerzas suficientes para responder y aguantar hasta llegar a mi cuarto; allí me confesó que se había enamorado de mí y que no le gustaba verme así... Con el tiempo John se convirtió en mi apoyo y me di cuenta de que me había vuelto a enamorar de él. John, me notó más avergonzada y sonrojada de lo habitual, de hecho hacía meses que no me sonrojaba. Decidió que era un buen momento para proponerme salir juntos, y a pesar de que todavía te quería, le dije que sí. Ese día fue cuando te vi de nuevo, Louis -dije mirándole.



Flashback

-Hola... Desi -dijo una voz a mis espaldas.
-Hola -respondí bajito.
-Cuanto... tiempo -Louis intentó sonreír.
-El que tu has dejado pasar -contesté fría cogiendo mi café y el de John.

Me largué tan rápido de allí como pude pero Louis me agarró del brazo con firmeza haciéndome girar para mirarle. Casi derramé los cafés en él.

-Estoy intentando ser simpático contigo -dijo enfadado.
-Por lo visto, no lo haces muy bien -dije cabreada.
-Desi, creo que no es el momento ni el lugar,-tomó aire- y sé que ha pasado demasiado tiempo, pero sé que en la fiesta de Lara estabas con John sólo para darme celos.
-Louis, quizás, llegas demasiado tarde -recalqué la palabra utilizada por él cuando lo nuestro se rompió.- Por favor, suéltame.

John se levantó de su sitio y se posicionó a mi lado, cogió los cafés y me sacó de aquella situación. Cuando estuvimos lo suficientemente lejos nos sentó en un banco y yo terminé apoyada en su hombro mirando la nada, perdida.

-Sé que aún le quieres, por mucho que te enfades.
-John, le quiero y te quiero, no lo puedo negar. La duda es si aún siendo así me aceptarás.

Fin del Flashback.



-Y tú, ¿cómo terminaste aquí?
-Cuando os vi en esa cafetería ya había hablado con John. En cuanto a como he llegado a aquí, por mi propio pie. Las palabras que me dijo me hicieron pensar.



(Louis ^-^)



Flashback.

-Lara me ha hecho prometer que vendría a hablar contigo, pero no estoy muy seguro de lo que debamos hablar.
-Estoy preocupado por ella, tú no le has visto estos meses, ha cambiado demasiado.
-¿Ahora vas a juzgarme?
-No, ni siquiera me caes bien desde que intentaste forzarle en su propia casa.
-Perdí la cabeza en ése momento, fue un error, y me perseguirá el resto de mi vida.
-Deja de auto-compadecerte. Sólo sanaras tus errores hablando con ella y lo sabes.
-Es ella la que no quiere hablar conmigo.
-¡Le hiciste daño!, claro que está cabreada, pero cuando no estás tú... es como si se volviera gris, como si fuera de piedra y nada pudiera hacerle reaccionar. Por lo menos a ti te odia.
-¿Qué tengo que hacer para que vuelva a ser la misma?
-Intentar arreglarlo aunque te eche encima el séptimo de caballería.

Fin del Flashback.



-John preparó una encerrona para que accedieras a hablar conmigo. Fingió que se le había olvidado algo en su piso y cuando has querido darte cuenta, ya estabas encerrada conmigo -dije riendo por lo bajo.
-Tenéis toda una semana,-irrumpió John desde el otro lado de la puerta cerrada- si queréis salir antes sólo tenéis que hablar, si no, me veré obligado a encerraros.
-Eh, John y ¿yo que?, tengo que seguir con lo ensayos.
-Tranquilo le he dicho a tu representante que era lo que pasaba y una de tus hermanas me ha ayudado a cubrirte.
-John,-dijo Desi de forma amenazadora- déjame salir de aquí.
-Ni hablar, os he traído ropa  -se silenció un momento.- Si vais a cabrearos, que sea con todos, han colaborado hasta hermanos pequeños.

Un silencio incómodo rellenó la instancia junto al tierno olor a jazmines, la colonia de Desi, de pronto, ella empezó a llorar.

-John por favor sácame de aquí, no quiero estar con él..
-Desi,-dije incrédulo- ¿tanto daño te he hecho?
-Me heriste, desconfiaste de mi justo después de que te entregué el recuerdo más profundo. Fuiste capaz de dañarme cuando terminé de entregarte mi corazón.
-Desirée... no lo sabía... perdóname.
-Louis, no todo se arregla con una simple palabra.

Acaricié su rostro congestionado por el llanto. Lentamente fui acercando mi cara a la suya, esperando encontrar cualquier señal de resistencia o incluso de repulsión. Sin embargo, dejó que nuestros labios se posaran activando partes de mi memoria dormida, el recuerdo de sus besos, sus abrazos, sus risas o cuando simplemente quería estar conmigo. Nunca dudó de que me quería, nunca dudó de que le quería, fui yo quien puso en tela de juicio todo.

Y allí estaba ella, que, a pesar de odiarme, me seguía queriendo.