viernes, 20 de julio de 2012

¿In Nando's?


 Miro el sobre y me debato entre abrirlo o guardarlo para siempre. Estoy confuso y no sé qué hacer. En mi cabeza resuenan palabras de nuestra última conversación.

«-¿Sabes?, hoy no he recibido ninguna bronca -dijo aniñando su gesto.
-Lola, dejar de comer para que tu madre no te eche la bronca, no es un buen motivo por el que sonreír.
-Niall... por algo tendré que sonreír.
-Yo lo hago por Nando's -dije arrancando su risa.

 Me encanta animarla, sé que puedo y me gusta. Quiero estar con ella siempre así. Posé mi mano sobre la suya, ella miró mi gesto y sonrió.

-Quiero decirte algo,-Dije mirando hacia el vacío que había bajo nuestros pies.- algo importante.
-Tú dirás, espero que no sea una invitación a comer, porque me temo que te arruinarías.-Dijo aparentando normalidad.

 Puse mala cara por su comentario. Lo dejaré para otro momento, tendría que esperar, como siempre que se lo intento decir.»


{Cinco meses antes}

 Por fin de vuelta a Irlanda, después de tanto tiempo tengo unas buenas y merecidas vacaciones. Hemos decidido cada uno volver a casa, sólo por un tiempo. Hoy invitaría a mi familia a comer en Nando's. Mi hermano ríe ante mi propuesta pero acepta y mis padres se visten para irnos ya a mi restaurante preferido.

 Entramos y el camarero nos lleva a la mesa que he reservado, de camino a allí veo a una chica, quizás un poco gorda pero eso no me importa. Sus ojos, uno verde y otro gris, me hacen mirarla sin parar, su tristeza no expresada se desvela justo antes de que aparte la mirada cohibida.

 Toda la comida pasa y no puedo evitar preguntarme que le pasa a ella para que este así. Pequeñas frases en los labios de su madre me revelan el porqué. No comas más. Te estas pasando. Mira como te estas poniendo. No sé cómo pero me  levanto de mi silla indignado, me he dirigido a la mesa y le planto cara.

-Señora, quizás no debería ser así con ella.-Digo controlando mi rabia. La mirada triste vuelve y esta vez también está confundida.
-¿Quién eres tú para decirme como debo tratar a mi hija?

 Veo como una pequeña luz se enciende en sus ojos y esta vez me presta más atención. Cojo aire y noto como la señora suelta una perorata sobre mi poca vergüenza. Ella interviene por mí.

-Mamá, déjale, cree que no me debes tratar así, sólo eso.
-Lola, ¿Le conoces? -Pregunta enfadada.
-No.- Suelta  tranquila.
-Pues vamos.-Dice levantándola y llevándosela con ella.

 Sólo alcanzo a ver como esboza una tierna sonrisa y un, gracias.Vuelvo a mi mesa bajo la atenta mirada del resto de comensales y varias frases. Si es Niall Horan. ¿Conoce a esa gorda?. Esta última me hace enfurecer, me despidode mis padres y pago la cuenta.

 Salgo y veo a la chica mirando hacia donde estoy, su madre esta ocupada llamando a un taxi sin éxito. Se me acerca sonriente pero nerviosa.

-Muchas gracias. Soy Lola.
-De nada.-Intento sonreír.- Niall Horan.
-Ya decía yo que me sonaba tu cara.-Sonríe otra vez y se gira a ver a su madre.- Yo de ti dejaba de ir por ahí defendiendo a chicas gordas si no quieres que te relacionen con ellas. -Me cabreo.
-Quizás si tu misma no te llamaras chica gorda tu madre te respetaría.-Digo más enfadado.
-Yo por lo menos no me meto en vidas ajenas.
-Yo sí.-Digo firme. No sabe qué responderme y se va con el grito de su madre.

 Voy paseando tranquilo por las calles, llego a una zona que no recuerdo y divago por ellas con cierta emoción. Sigo pensando en Lola aunque hayan pasado tres días, algo llama mi atención. Salto el pequeño muro y llego a donde esta ella, el borde del puente, mirando con cierta tranquilidad la distancia que le separa del suelo.

-Dime que no eres una suicida.-Digo temeroso acercándome.
-No lo soy, soy una cobarde.-Dice triste, su tono.


-Niall, esto, -Coge su barriga.- no le gusta a los chicos, nunca he tenido novio y siempre he estado así.
-Eso es porque sólo conoces capullos.
-Te conozco a ti y con eso me basta.-Dice tranquila.

Trago saliva nervioso y vuelvo a mirar el precipicio bajo nuestros pies


-Quiero estudiar moda o danza... -Dice tumbada.
-Pues yo chef.-Dijo divertido.
-Tú tienes más posibilidades que yo.-Dice seria.
-No.-Contesto levantándome. Lola se levanta de golpe y me encara.
-¿Tu propia familia te recuerda lo gorda que estas? ¿Tu peso te impide hacer lo que quieres? ¿Te mueres de vergüenza cuando vas por la calle por el simple hecho de que se rían de ti? -Dice con lágrimas en los ojos.

 Lágrimas se agolpan en mis ojos e intento decirle que a mi eso no me importa, que la cuidaré. Pero nada sale de mi boca. Intento abrazarla pero ella se zafa y se va dejando el sonido de sus lágrimas clavándose en mi.


-Lo siento.-Digo sentándome a su lado.
-No es culpa tuya.
-Lola, estos meses atrás me has contado toda tu vida, poco a poco, tarde a tarde.
-Lo siento, soy una pesada.-Ríe triste ante el doble significado de sus propias palabras.
-Deja ya de hacerte eso -Digo desesperado.- deja de meterte contigo, deja de lastimarte, Lola, no te hagas más daño.
-¿Sabes cuando sientes que algo no va bien?-Me dice interrumpiendo.
-No te entiendo.-Digo confundido.- Mira -Vuelvo a mi desesperación.- sólo sé que te quiero.-Ella sonríe y yo no sé como reaccionar después de cuatro meses...
-Yo también, eres el único amigo que tengo.-Dice abrazándome.

 Ya han pasado cinco meses, su mirada triste ya no se asoma, me sigue hablando, no sé cómo decirle que me tengo que ir. Los chicos me esperan y por mi han retrasado nuestras vacaciones demasiado.

-Lola.-Le interrumpo.
-Dime.-Dice jovial.
-Quiero... quiero que sepas que... en una semana me voy.

 Ella sólo me mira, no me responde. Intenta esbozar una sonrisa, se levanta poniendo las manos en sus caderas y se arrodilla llorando. Me mira con ternura, me asombro de lo bonitos que son sus ojos, se acerca lentamente a mi y posa tímidamente sus labios a los míos. Sólo un ligero roce y ella se levanta, le intento retener conmigo pero ella sólo sonríe mientras se suelta. Agacha su cabeza unos segundos y se va corriendo.

-Gracias por todo, Niall.-Grita mientras se aleja de mi.

 Petrificado por su reacción no se que hacer, sólo rozo mis labios con las yemas de mis dedos, saboreo el sentimiento que ha creado en mi, me levanto y me voy a casa pensativo. Debido a que en poco tiempo me voy, mi móvil siempre está sonando, pero me temo que hoy no estoy para nadie ni siquiera para mi familia. Sólo me encierro en mi cuarto.


 Hoy me voy, todos estos días he venido a este puente y hoy, sólo he encontrado esta carta. Me siento a esperar a Lola como hago siempre. Y vuelvo a mirar la carta. Ayer nos enfadamos por culpa de su madre y quiero arreglarlo.

Por fin me decido a abrirla.

Querido Nialler:

   Sólo quiero agradecerte todo lo que has hecho por mi. Y disculparme por mi beso, no sé si fue agradable para ti, pero para mi significó mucho. Siento que nos hayamos peleado por una tontería. 
   Te escribo esto porque por fin soy valiente, lo conseguí cuando te besé. Supongo que esto es una despedida.


Te quiero.
Lola

 Lloro, grito y me derrumbo. No puedo creer que lo haya hecho. Egoísta. Pienso. No ha tenido en cuenta mis sentimientos. Las lágrimas de rabia hacen que me escuezan los ojos.

1 comentario:

  1. dios. mio. es precioso, de verdad. Me encanta. Joder KAJSHDKAJDHA ASKJHDKAJDHA ME ENCANTAAAAAAAAAA. JAJAJAJJAJAA sigue haciendo pls.

    ResponderEliminar