sábado, 2 de marzo de 2013

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"Valerie and Louis" era una de las cosas que se leía en twitter, después de que él subiera a la conocida red social una ecografía de nuestro futuro bebé. "Este es el mejor regalo de cumpleaños que he tenido, te quiero Valerie xx" y adjuntaba la foto donde se veía claramente un feto de cuatro meses de vida.

Louis había pasado los últimos tres meses de gira con su grupo, de hecho al poco de comenzar la pequeña gira, Valerie le dio la gran noticia. Louis ilusionado lo publico en tantos sitios como pudo.

Valerie tuvo una gran aceptación entre las directioners, y Louis entre las valeriens (seguidores de Valerie) Ambos hicieron algún que otro dúo. El romance comenzó con una simple broma de la cantante. "Yo también sufro la one direction infection" dijo en una entrevista. Los chicos, en otra, se declararon fans de ella, pero saltaron las alarmas cuando Harry dijo " A Louah le gusta tanto que estoy celoso". Desde entonces la especulaciones se dispararon en todos lo medios.

Poco después fueron vistos juntos en varias fiestas, fotografiados incluso en actitud cariñosa entre tanta gente. Pero no fue hasta el día del cumpleaños de la cantante que se confirmaron las sospechas.
Valerie se encontraba dando un concierto en EE UU, aquel día y en medio de tal espectáculo apareció el cantante británico para darle un enorme ramo de flores delante de todos los asistentes, ni corto ni perezoso, añadió un tierno beso público que la cantante devolvió.

A partir de entonces su relación se hizo pública con todas las consecuencias que ello llevaba.

Cada verano viajaban hacía South Hampton, lugar de nacimiento de Valerie. Las fans de ambos, hacían la tradición y los acosaban allí donde fueran.

Fue en junio, en el Madison Square Garden, los chicos tenían un concierto. Las entradas volaron, literalmente. Valerie esperaba nerviosa detrás del escenario, vigilando no tropezarse con las grandes hileras de cables que trascendían por todos lados. Observaba el concierto desde uno de los extremos del escenario.

Zayn se giro hacía ella y la saco a rastras de su escondite. La multitud se revolucionó, Louis la cogió de la mano y entrelazaron sus dedos. Una guitarra empezó a tocar la armonía de una canción llamada "Valerie", a lo que la chica respondió con una leve sonrisa. Louis empezó a cantarla, se arrodilló y le pidió que pasarán el resto de su vida juntos. Ella se quedó sin habla, a lo que respondió a la propuesta agitando la cabeza en señal de afirmación.



Su boda se celebró una día de primavera. Había dientes de león, en el aire, volando por el alrededor de los invitados. Cuando los jóvenes se fueron a dar el ''sí, quiero'' la brillante melodía de ''all you need is love'' salió de las gargantas de los amigos cantantes de ambos. 
El grupo de música del novio fue el primero en levantarse de sus asientos para empezar a cantar, le siguieron estrellas como Bieber, Swift, y algunos de los integrantes de Big Time Rush o McFly. Valerie derramaba lágrimas mientras Louis le abrazaba y soltaba alguna carcajada por la pequeña sorpresa de sus amigos.

Su luna de miel transcurrió en Disney Land, donde los dos disfrutaron como niños que eran. Valerie, tenía miedo al compromiso, pero después de la boda sus temores le parecieron estúpidos, ella quería pasar el resto de su vida con él.
Una gira les despertó del sueño, Paul se empeño en que Valerie viniera de telonera con One Direction. Le pareció injusto que las novias de los demás integrantes del grupo fueran unos meses de gira con ellos, y Valerie no viniera. De todas manera, Valerie se negó en rotundo para la sorpresa de todos. Los chicos no se lo creían, y a Valerie le costó una discusión con Louis...




*






Puse como escusa que mi gira también comenzaría, pero la verdad era otra. No me encontraba bien para ir, mareos nauseas y dolores de piernas. Cuando Louis se fue le comente como me encontraba y cedió a que me quedara en casa. De hecho canceló mis ensayos y demás hasta que no fuera al médico.

Fui con mi hermana pequeña, Sally. El doctor nada más comentarle mi estado sonrió. Dijo que con unas pruebas sabría mi estado. 
Dos días después me llamó:

"-Señora Tomlinson, está usted embarazada."

Lloré de emoción, Sally y Johanna me preguntaron, como pude, pronuncié las palabras que no creí que iba a soltar en mi vida, estoy embarazada.

Sally comenzó a saltar de alegría Johanna en cambio se me acercó y puso su mano en mi tripa mirándome con cariño, después me dio un fuerte abrazo llorando.

Cuando llamé a Louis, insistió en venir enseguida, dejando de lado los ensayos, no pude quitarle la idea, a las tantas horas estábamos ambos en casa, Louis apoyando su cabeza en mi barriga buscando la vida que se estaba allí formando. No sé cuanto tiempo pudimos estar así pero se debía marchar aunque lo retrasara para unos cuantos días después. Johanna y Sally se vinieron conmigo a vivir, básicamente por mi estado.


Los meses pasaban y en diciembre ya estaba de cuatro meses de embarazo. Les cedieron unos días para ver a la familia, lo cual hizo que nuestra casa fuera un hervidero de amigos y familiares, todos los días. La novia de Niall, Desi, apenas se separaba de mí, me cuidaba y mimaba, me decía que un hijo es lo mejor que te podía dar la vida, y que por eso a las embarazadas se las debía de cuidar tanto. Harry exigía que si era un niño y además guapo tenía que llevar su nombre, pero Louis se negó a ponerle el nombre de cualquiera de ellos ya que los veía muy a menudo.

Siguieron con la gira que llevaban, sería más corta de lo planeado, Louis deseaba pasar el último mes de embarazo conmigo, quería ver a su hijo nacer. El doctor me confirmó que iba a ser niño un mes después de Navidad. Con los nombres no nos decidíamos. Todos tenía alguno que poner según su criterio. El que más nos convenció y gustó fue Ethan. Sally quería algo como Jake, Johanna prefería Noah, y los chicos dijeron que querían uno tan bonito como yo; excepto Harry que volvía a insistir con el suyo propio.

Esa noche, hacía calor, aunque era aún primavera. Nunca había visto Londres tan cálida. Habíamos planeado una cena, con todos los integrantes del grupo y sus novias. Desi y Niall anunciaron, que en nueve meses otro bebé llegaría el grupo. No sé si fue por las hormonas o porque me los quería mucho a los dos, pero me eché a llorar. Cuando todos se fueron no dejaron de remarcar lo rara que me habían visto. Cuando Liam, el último en irse, salió por la puerta, sentí un dolor horrible en el útero. Me cogí la tripa y Louis miró hacia el suelo horrorizado.

-Valerie, ya viene y no tenemos nombre para él -miré a la misma dirección que él y vi un charco enorme.
-Oh dios mío, que he roto aguas -me intenté tranquilizar sentándome en el sofá.
-¿Qué hacemos? -preguntó Louis de los nervios.
-Traerme unos pantalones y la bolsa del hospital -contesté acariciándole.
-¿No estás nerviosa? -otra contracción, me aguanté las ganas de gritarle a Louis que se diera prisa, porque me estaba muriendo de dolor.

Ya en el hospital oí como Louis llamaba a toda la familia mientras me llevaban directa a maternidad, reinaron las exclamaciones y los gritos de sorpresa, pero no pude oír mucho más debido a que no le dejaron pasar con el teléfono. A partir de ése momento todo se volvió confuso. Los médicos asistiéndome en el parto, los dolores de las contracciones, Louis se mantenía a mi lado, dejando que le agarrara el brazo mientras que con el otro acariciaba mi pelo susurrándome ánimos. El esfuerzo cesó, el ambiente se relajó y oí un dulce llanto único. Tras unos minutos de incertidumbre Louis meciendo a una pequeña criatura me lo acercó dejando que mis débiles brazos lo cogieran. Una preciosa carita rosada con apenas los ojos, de un azul profundo, abiertos me miraban, poco después las enfermeras se llevaron al niño y a Louis para limpiarlo y completas algunas gestiones.



Desperté de mi sueño por unos sollozos, alguien lloraba en medio del silencio. Cuando mi vista se aclaró vi a Anne con mi hijo en brazos, y Louis rodeándola con sus brazos de un modo protector, había más gente en la habitación pero sólo tenía ojo para ellos tres. Mis garganta se secó, nunca había visto llorar a Anne, una mujer tan bella y de aspecto fuerte, mi corazón se debilitó debido a la imagen.

-¿Qué ha pasado? -pregunté con un miedo irracional a la respuesta que buscaba.
-Louis, se parece tanto a él, esto es una locura -Anne sollozaba intentando tranquilizarse.
-Vamos Anne, deja que Harry vea a su madre.

Algo iba mal, Louis se había negado de una manera muy contundente a la hora de poner el nombre de alguien que ya conocíamos. Anne llorando por el aspecto de mi bebé. Louis permitiendo que su hijo se llame como su mejor amigo. El ligero toque de dolor en la cara de Louis. La ausencia de Harry a pesar de todas las personas que había en la habitación.

-Decidme lo que ocurre, ¿qué pasa?¿y Harry?¿y el padrino de mi hijo? Quiero que el padrino sea Harry, decidme dónde está -terminé con un terrible llanto.- decidme dónde está Harry, por favor, decídmelo.
-Val, mi hijo, acaba -Anne se detuvo a tomar aire, las lágrimas se agolpaban en sus ojos, de repente parecía tener cientos de años.- mi hijo, de camino a aquí... en coche... -no pudo terminar la frase.

Un extraño, no, salió de mi garganta, se suponía que iba a ser el mejor día de mi vida y la de Louis. El nacimiento de nuestro pequeño, ensombrecido para siempre por la muerte de un hermano. Ella se acercó a mí con el niño entre brazos.

-Ya es hora de que vuelva con su madre -tomé al niño de ella temblando.
-El pequeño Harold Edward Tomlinson, mi querubín. Recuerda tu nombre y llevalo con orgullo, hijo mío. Llevas el nombre de una gran persona a la que seguro habrías amado aún con la ausencia de lazos de sangre. Pequeño Harry, te ha dejado su nombre, así que nunca lo desprecies por nada del mundo.

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