jueves, 22 de noviembre de 2012

My boy



-Angela, no funcionó la primera vez, ¿qué te hace pensar que funcionará una segunda? -dice Liam, su confidente.
-No es buena idea, ¿verdad?
-Pues no, no es de las mejores que has tenido. Lo mismo te iría mejor si no repitieses tus errores a diario.
-Liam, -suspira Angela.- tienes razón, creo que es porque me siento sola. Muchas gracias.-le abraza.
-Quizás estas buscando mal, yo de ti, buscaba en el lugar más inesperado.
-Hm, sigues teniendo razón. Siempre me estrello, nunca encuentro a la persona indicada, y empiezo a creer que, o nunca ha existido o busco mal, y hoy me has dado la respuesta tú, como siempre, siempre a mi lado apoyándome, curándome cuando me hacen daño, cuidando de mi, si no fueras tú, si no quisiera perderte, créeme que ahora mismo te habría tirado en sofá para violarte.

Liam rie, Angela ha sido la más sincera de los dos. Si ella supiera que él se moría de ganas porque se lanzase. Pero Liam tiene miedo, miedo de perder a la única persona que parece comprenderle. Su cabeza vuela a cuando eran más jóvenes. En una fiesta llegaron a pasar la noche juntos, pero ella no lo recuerda y el apenas encaja las imágenes.

-Bueno, pues adelante.-Liam rompe el silencio. Ve como ella traga saliva con dificultad.
-¿E-en serio?-pregunta incrédula.
-Sí,-dice serio.- adelante. Aunque ya no pueda considerarse violación.

Angela asiente sin saber si creerle o no. Decide tantear el terreno, se pune a horcajadas encima de él. Liam sonrie y toma sus caderas para ayudarle a acomodarse, ella suspira y baja su mirada. Por primera vez ve de otra manera a Liam, sus ojos, porfundamente marrones, sus labios rojizos ahora son demasiado apetecibles. Va acercándose a él con cautela, esperando que la detenga, todo lo contrario, Liam sube sus manos hasta su cintura y la atrae a él, devorando sus labios, pidiendo, poco a poco más.

Liam no puede contenerse más y comienza a subirle la sudadera. Nota cada estremecimiento de Angela pero no se detiene por nada, ni siquiera por la rojez de sus mejillas. Ella decide dejar a un lado sus pensamientos y vuelve a por la boca de Liam, sonríe cuando se quedan si aire y se levanta. Liam gruñe mostrando su disconformidad a que ella se aleje, ella le sorprende quitando sus pantalones, él la sigue quitando su propia camiseta. La tiene ante él, en ropa interior y eso le encanta. No se molesta en ocultar lo excitado que está, Angela no puede evitar mirar su entre pierna. Liam le hace un gesto para que se acerque de nuevo, cuando Angela accede, Liam le atrapa bruscamente haciendo que caiga sobre su regazo notando toda su excitación.

Angela lanza un leve gemido mientras Liam la acomoda en su regazo. Ahora puede notar que ella también le desea, pasea las manos por su cuerpo buscando más reacciones de Angela. La cadera de Liam comienza con un suave baile que se vuelve mortal para la cordura de ella. En la mente de Angela su lado oscuro gana terreno haciendo que cada beso, cada caricia al cuerpo de Liam, lleve toda la sensualidad posible. En última instancia ella retira su cuerpo del de él provocando otro gruñido, pero esta vez acompañado de un tirón de ropa y su consecuente rotura. 

-He esperado desde aquella noche.-la voz ronca de Liam interrumpe en el silencio formando.
-La que no recuerdo,-Angela se remueve encima de Liam haciendo que sea él quien suelte un gemido.- debió suceder algo maravilloso.-susurra.
-Si me dejas, esta noche te lo mostraré.

Pero Liam no cumplie su promesa, cuándo Angela parece que va a contestarle él le limita a entrar con rapidez en ella cortando todo aquello que pudiera pasar por su cabeza.



A la mañana siguiente Angela está de lo más exhausta, como algunas veces, no termina de recordar que ha hecho la noche anterior. Intenta acomodarse en el sofá, donde ha pasado la noche y nota como Liam a su lado le pasa el brazo por encima. Ahora lo recuerda todo con claridad, y en el fondo de su corazón se alegra de no haber ido a casa de su ex para quedarse toda la noche con Liam. Sonríe para sí misma y se gira como puede para mirar de frente a su confidente, a su mayor apoyo, a su portector...

-¿Has dormido bien? -pregunta Liam.
-Hm, perfecto, si es contigo, duermo bien en donde sea.
-Angela, no me mientas, ambos sabemos que dormir aquí ha sido de lo más incómodo.-Ríen con complicidad y se van a la cama de Liam.

... y ahora su chico.

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